Cuando todavía muchas empresas se encuentran en la disyuntiva de elegir entre estar en Internet o no, la tecnología móvil crece a pasos agigantados y cada día está más presente en nuestra vida cotidiana. Nadie sale de casa sin su móvil (sin las llaves sí, pero sin el móvil nunca…) y es que se ha convertido en un aparato que va mucho más allá de hacer llamadas o enviar mensajes (los SMS, eso que ha matado WhatsApp, malditos “asesinos”…). Con la llegada de Internet el móvil se ha convertido en una herramienta con infinitas posibilidades y, todos, cada vez pasamos mas tiempo enganchados a él.
Nos sirve para jugar, recibir noticias, ver qué tiempo hace en mi ciudad, tener nuestra agenda…¡incluso se ha convertido en nuestro reloj! Es casi un ordenador portátil. Es más, cuando no sabemos una cosa, ¡la buscamos! Ahí mismo, sin necesidad de esperar a llegar a casa. El móvil es inmediatez y eso tiene unas implicaciones para los comercios enormes. No solo para los que están online: también para los offline.
Cuando un cliente va a una tienda a comprar un determinado producto puede saber si lo que va a comprar es lo último o es un producto descatalogado, si el precio que tiene es justo, caro o es una “ganga“, incluso puede saber muchas veces más sobre el producto a través del móvil que preguntando al dependiente de turno. Esto antes no pasaba y es que la información inmediata no permitirá tener sobreprecios, ni campañas engañosas, ni productos descatalogados que se venden como nuevos. El desconocimiento ya no se podrá utilizar para “engañar” y, por tanto, será más difícil competir con los comercios más eficientes; se eliminan barreras para el consumidor.
Considero que si el móvil tiene ese poder, está claro que hay que invertir recursos y esfuerzos en marketing móvil. Más allá de adaptar la web a la pantalla del móvil (qué está muy bien y es necesario) hay que buscar que nuestra estrategia de marketing esté adaptada a esta nueva realidad. Es decir, ya no podemos utilizar prácticas que antes hacíamos y tendremos que implementar nuevas fórmulas para seguir vendiendo. Lo importante será que nuestro producto sea competitivo más allá de nuestra tienda física y la gente nos encuentre navegando en su móvil para que nos compre.
Será interesante ver como las tiendas físicas que quieran sobrevivir, poco a poco, estarán también online. Corren el riesgo de que, si no se adaptan, se conviertan en meras exposiciones de productos que no vendan nada porque el cliente lo ve, lo elije y lo compra online más barato o en mejores condiciones. Las tiendas offline tenderán a ser más una exposición de productos que una tienda en sí, ya que la gente irá, verá y se informará. Y después comprará cómodamente desde su casa, o a través del móvil en la misma tienda, dependerá de lo que tarde en tomar una decisión. Esto, aunque parece futurista, es lo que poco a poco se va imponiendo y conociendo como showrooming. 


Marketing móvil en tiendas físicas y el showrooming
Etiquetado en:                                                                    

Un pensamiento en “Marketing móvil en tiendas físicas y el showrooming

Deja un comentario

Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On Google PlusVisit Us On Linkedin